Mejor película, directora, guión original, sonido, mezcla de sonido y montaje han sido los 6 premios Oscar que acaparo la cinta “Vivir al Límite” la impactante cinta de Bigelow, una mirada a la guerra de Irak pegadísima al terreno, y que sabe no enredarse en vericuetos políticos para mostrar en toda su crudeza los riesgos de los soldados allí destacados. Esta notable cinta cinematográfica, se exhibirá este martes 15, a partir de las 19.00 horas, en el Teatro Municipal de San Felipe, con entrada totalmente liberada.
Kathrym Bigelow es una directora distinta,desde que comenzó su carrera en el cine a fines de los ´70 apostó de manera incondicional a los thrillers y el cine de acción. Las comedias romanticonas y los dramas melosos no son lo suyo.
En sus historias es muy raro que no se dispare algún tiro o haya alguna persecución. Pese a no tener una larga filmografía en el pasado hizo muy buenas películas que siempre son agradables volver a ver.Near Dark (1987), por ejemplo, es una de las mejores historias de vampiros realizadas en los últimos años que se convirtió en un fenómeno de culto.
Strange Days (1995), escrita y producida por James Cameron luego del divorcio con la directora, fue otra gran historia atrapante de ciencia ficción protagonizada por Ralph Fiennes.
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Filmada con un enfoque documental que remite a los trabajos del Gran Paul Greengrass (El ultimátum Bourne), el film retrata la vida cotidiana de un escuadrón de bombas en Irak.Casualmente la directora trabajó con el mismo director de fotografía de Vuelo 93, Barry Aycroyd (frecuente colaborador del cineasta Ken Loach) quien se caracteriza por darle un aspecto realista a la producciones en las que colabora. Si ya de por si dedicarse a desactivar bombas es un trabajo estresante, llevar a cabo esa tarea en Bagdad puede ser un verdadero infierno, especialmente si tu jefe es un psicópata como el que interpreta Jeremy Renner, en una labor extraordinaria.
Bigelow logró mantener la tensión y el suspenso a lo largo del todo el relato sin dejar de lado las emociones y conflictos personales de los personajes principales, que es lo más importante en esta historia, más allá de la acción.
Se trata de un film apolítico que no juzga ni emite una postura sobre el conflicto en Irak, sino que se centra en retratar lo que la guerra genera en la personas desde el punto de vista emocional.
Pese a no contar con un gran presupuesto la directora presenta varias secuencias de acción que superan en materia de realización a varios tanques hollywoodenses que vimos en el último tiempo. El duelo de francotiradores que se produce en la mitad de la historia es mortal.
Sin embargo, es el reparto el que lleva la historia con sus interpretaciones, donde se destacan también cameos locos de Guy Pearce y Ralph Fiennes.
Entre las películas que se hicieron recientemente sobre este tema, la historia de Vivir al límite es la mejor de todas y merece su visión.